
¡¡Sellado con un beso!!
Un beso, robado o provocado según se mire, sella un momento decisivo entre Ataru y Lum. Ese simple gesto basta para poner en marcha toda la maquinaria amorosa de Tomobiki: Shinobu se indigna, Mendo se entromete y Lum apenas logra disimular su turbación tras sus habituales descargas eléctricas. Ataru, fiel a sí mismo, intenta sacar provecho de la situación para sumar más conquistas, lo que solo empeora las cosas. Ese beso que debía aclararlo todo termina complicando un poco más los sentimientos de cada uno.